Oct 03
Oct 03
El Javascript era, hace tres años, un lenguaje de programación de segunda. Su principal función era la de controlar pequeños detalles en el envío de formularios, como que los campos estuviesen rellenados y poca cosa más. Prácticamente estaba relegado a esta función cuando, de pronto, alguien inventó AJAX y nació el web 2.0. Sin ir más lejos, JavaScript es la J de AJAX: Asynchronous JavaScript And XML. Este detalle puede dar una idea de su importancia y su vinculación al nuevo sistema.
Ahora, una gran masa de programadores utilizamos JavaScript, no sólo para implementar AJAX, sino que también para hacer todas esas parafernalias y efectos tan chulos que parecen Flash pero que no lo son, ocultar o mostrar textos, crear nuevos elementos en el HTML y un largo etcétera. Y todo esto, ¿por qué es tan bueno? Pues porque facilita la interacción usuario-máquina ahorrando cargar la página cada vez que pinchas un enlace, porque hace la navegación más agradable visualmente, porque mejora la usabilidad y porque, de este modo, los textos también son indexables en navegadores (cosa que, cabe recordar, no pasa con Flash).
Sabiendo esto, resulta evidente lo importante que es JavaScript para un site y muchos estarán de acuerdo conmigo en que se está convirtiendo en una herramienta básica para la navegación web. Me aventuraría a decir que el 96% de las nuevas webs utilizan JS de algún modo u otro.
Pero como todo en la vida, el JavaScript no es perfecto. El uso de JS también tiene algunos inconvenientes de usabilidad y accesibilidad. Si, por ejemplo, alguien visita un web con un navegador antiguo que no lo soporte, o si tiene el lenguaje deshabiltado en su navegador, no podrá navegar correctamente por el site. Ante esto, algunos conservadores defienden que el JavaScript hace el web inaccesible a los usuarios que no dispongan de programas que lo soporten. Esto es cierto, pero ya va siendo hora de que esos usuarios se actualicen un poco. Si hay alguien que aún está navegando con IE5 no tiene perdón de Dios, y más, cuando existen multitud de navegadores gratuitos, Firefox por ejemplo, que sí lo soportan.
Por si fuera poco, ante el boom del JS han surgido, desde hace tiempo, gran cantidad de frameworks que facilitan a los programadores la implementación de JavaScript y AJAX en los nuevos sites web. Mootools, Prototype y jquery son algunos de los ejemplos más conocidos. De hecho, poco a poco va creándose una perspectiva en la que ya no se aprende JS, sino la estructura de uno u otro framework.
Sea como sea, el JavaScript se ha convertido en un lenguaje imprescindible en el web actual del que, si relegásemos, estaríamos dando un paso atrás en la evolución de internet.
Doncs als 90 (sona lluny eh!) els mestres de doubleyou ja feien animacions supercomplexes basades en DHTML, que era javascript més HTML, alguna d’elles eren veritables perles. Diu la llegenda que macromedia va arribar a un acord amb ells perque deixessin d’utilitzar DHTML i fessin servir flash, ja que sino els trepitjaven el terreny del flash, amb mooolts menys problemes de compatibilitats i pluguins, etc… flipa!
Felicitats pel teu primer post a la Grapadora!
http://es.video.yahoo.com/search/video?p=douglas+crockford
[...] setmana m’he estrenat com a blogger a “la Grapadora“, el blog de Grapa, amb un article anomenat: Web 2.0: Se lo debes al JavaScript. Com que [...]
[...] estrenat com a blogger a “la Grapadora“, el blog de Grapa, amb un article anomenat: Web 2.0: Se lo debes al JavaScript. Com que l’article l’he publicat en castellà vull deixar aquí la traducció al [...]